Concierto ALICIA KEYS en Barcelona
El pasado Domingo 16 de Marzo pudimos asistir al INCREIBLE concierto de Alicia Keys en el Palau d'Esports de Badalona.
Os dejo algunas de las fotos que tomé en el concierto y un enlace para ver todas las demás!
• La artista neoyorquina dejó atrás el perfil de instrumentista tímida en un dinámico 'show' en Badalona
La cantante estadounidense Alicia Keys, en un momento de su espectáculo. Foto: EFE
JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA
Alicia Keys se abrió paso con su primer disco como piano woman introvertida y de esencias clásicas, pero la competencia es dura y hay que ponerse las pilas: ahora, la neoyorquina se sitúa en primera línea del escenario, baila, y se mueve por lo largo y ancho de un montaje vistoso y multitudinario. No es Beyoncé, pero ya ha dejado de ser una pupila de Carole King.En el Pavelló Olímpic de Badalona, la noche del domingo, fue la princesa de un show de gran formato, donde su faceta de pianista, sin diluirse, cedió mucho terreno a la performer de inflamadas aptitudes vocales. Keys aún no ha completado su perfil de artista con carisma; se diría que sigue en desarrollo y que mantiene un aire latente de vecina cercana que juega a ser diva. Pero, en sus siete años de carrera profesional, ha aprendido a llevar el peso de un espectáculo, a encender pasiones de los fans y a quebrar su identidad de revivalista del soul-pop. Ahí está Ghetto story, del jamaicano Cham, que abrió la actuación con descargas de ritmo y seis bailarines en acción.Fotos de niñaKeys irrumpió sentada en su piano de cola sobre una plataforma giratoria, pero dos compases después ya estaba mezclándose con el cuerpo de baile. Un montaje muy visual, con los músicos en un rincón del escenario y una enorme pantalla de vídeo semicircular. Más tensión con Waiting for your love y los medios tiempos bailables de Where do we go from here y You don't know my name. Cayeron 12 de las 14 canciones de su reciente As I am, casi siempre en un formato encadenado, sin pausas; algunas de ellas, en versión reducida. Con protagonismo ocasional para las coristas (versión de Lady Marmelade con luces rojas y guiños al París del Moulin Rouge) y algunos comentarios confidentes de la artista. "Me llamo Alicia Keys, y esta es mi vida", dijo en castellano mientras la pantalla rescataba fotos de su niñez.Se pasó al inglés para formular una pregunta que se respondía sola. "¿Queréis que toque el piano para vosotros?" Resultado: un bloque de cinco canciones de la Alicia Keys originaria, la intérprete de estrofas neoclásicas ante el teclado. De Sure looks good on me a repescas ovacionadas de Butterflyz y Goodbye, coreadas por parte del público. Su potencia vocal alcanzó el clímax con Superwoman, que dedicó a todas las presentes.Bailarines y coristas reaparecieron en I need you y Wreckless love. Allá adonde iba, Keys se encontraba, casualmente, con un teclado. A un extremo del escenario o en el segundo piso. Unbreakable subió la tensión y Like you'll never see me again desplegó poderes de torch song camino de una recta final coronada por las piezas-fetiche de la artista, Fallin' y If I ain't got you. Alicia Keys quizá no sea, en fin, una estrella de magnetismo personal cegador, pero sus espectáculos exhiben oficio y rasgos de talento.
Crónica
Y lo mejor.... ;)
Os dejo algunas de las fotos que tomé en el concierto y un enlace para ver todas las demás!
| Alicia Keys@Barce |
Alicia Keys ya no es la chica del piano
• La artista neoyorquina dejó atrás el perfil de instrumentista tímida en un dinámico 'show' en Badalona
La cantante estadounidense Alicia Keys, en un momento de su espectáculo. Foto: EFE
JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA
Alicia Keys se abrió paso con su primer disco como piano woman introvertida y de esencias clásicas, pero la competencia es dura y hay que ponerse las pilas: ahora, la neoyorquina se sitúa en primera línea del escenario, baila, y se mueve por lo largo y ancho de un montaje vistoso y multitudinario. No es Beyoncé, pero ya ha dejado de ser una pupila de Carole King.En el Pavelló Olímpic de Badalona, la noche del domingo, fue la princesa de un show de gran formato, donde su faceta de pianista, sin diluirse, cedió mucho terreno a la performer de inflamadas aptitudes vocales. Keys aún no ha completado su perfil de artista con carisma; se diría que sigue en desarrollo y que mantiene un aire latente de vecina cercana que juega a ser diva. Pero, en sus siete años de carrera profesional, ha aprendido a llevar el peso de un espectáculo, a encender pasiones de los fans y a quebrar su identidad de revivalista del soul-pop. Ahí está Ghetto story, del jamaicano Cham, que abrió la actuación con descargas de ritmo y seis bailarines en acción.Fotos de niñaKeys irrumpió sentada en su piano de cola sobre una plataforma giratoria, pero dos compases después ya estaba mezclándose con el cuerpo de baile. Un montaje muy visual, con los músicos en un rincón del escenario y una enorme pantalla de vídeo semicircular. Más tensión con Waiting for your love y los medios tiempos bailables de Where do we go from here y You don't know my name. Cayeron 12 de las 14 canciones de su reciente As I am, casi siempre en un formato encadenado, sin pausas; algunas de ellas, en versión reducida. Con protagonismo ocasional para las coristas (versión de Lady Marmelade con luces rojas y guiños al París del Moulin Rouge) y algunos comentarios confidentes de la artista. "Me llamo Alicia Keys, y esta es mi vida", dijo en castellano mientras la pantalla rescataba fotos de su niñez.Se pasó al inglés para formular una pregunta que se respondía sola. "¿Queréis que toque el piano para vosotros?" Resultado: un bloque de cinco canciones de la Alicia Keys originaria, la intérprete de estrofas neoclásicas ante el teclado. De Sure looks good on me a repescas ovacionadas de Butterflyz y Goodbye, coreadas por parte del público. Su potencia vocal alcanzó el clímax con Superwoman, que dedicó a todas las presentes.Bailarines y coristas reaparecieron en I need you y Wreckless love. Allá adonde iba, Keys se encontraba, casualmente, con un teclado. A un extremo del escenario o en el segundo piso. Unbreakable subió la tensión y Like you'll never see me again desplegó poderes de torch song camino de una recta final coronada por las piezas-fetiche de la artista, Fallin' y If I ain't got you. Alicia Keys quizá no sea, en fin, una estrella de magnetismo personal cegador, pero sus espectáculos exhiben oficio y rasgos de talento.
Crónica
Y lo mejor.... ;)



Hola!!
yo fui al concierto de madrid que me pillaba más cerca....llevaba siglos esperando, porque cnd sacó su primer disco no tenia medios ni dinero para ver uno de sus conciertos!!mis mejores vacaciones de s.sta sin duda!!!
felicidades por el autografo, vaya suerte!!!
ciaooo
Posted by
mai |
10:27 PM